El contenido de esta página requiere una versión más reciente de Adobe Flash Player.

Obtener Adobe Flash Player

  • 1
  • 1
  • 1

    Resulta imposible separar los orígenes del periodismo agropecuario de los orígenes del periodismo en general en nuestro país. La historia de la Argentina está estrechamente vinculada al desarrollo de su sector agropecuario, y por lo tanto los primeros medios de comunicación que existieron en esta parte del mundo dedicaban grandes espacios a la información sobre la producción y el comercio de productos del campo.

Así, hay que remontarse a las épocas de la gestación de la República Argentina para hallar los orígenes del periodismo agropecuario. Casi una década antes de la Revolución de Mayo, Hipólito Vieytes se convirtió en el primer periodista del Río de la Plata, al editar el Seminario de Agricultura, Industria y Comercio. La palabra “agricultura” ya estaba presente.

 

    Este órgano periodístico se editó de manera ininterrumpida desde al 1 de septiembre de 1802 hasta el 11 de febrero de 1807, cuando su creador "enfundó" la pluma y tomó su espada para luchar contra los ingleses en el cuerpo de Patricios. La figura de Hipólito Vieytes dio motivo para que el día de su "nacimiento", el 1º de septiembre, fuera escogido para celebrar cada año el Día del Periodista Agrario.

    El primer periódico que apareció en las tierras del Plata fue el "Telégrafo Mercantil", del español Francisco Antonio Cabello y Mesa, que lo hizo entre el 1 de abril de 1801 y el 17 de octubre de 1802. El tercero en salir fue el "Correo de Comercio", cuyo primer número vio la luz el 3 de marzo de 1810 y el último, el 23 de febrero de 1811. Su fundador y principal redactor fue uno de los más grandes hombres de la historia argentina: Manuel Belgrano.

    Vieytes, en el número cero de su Semanario, expresó: "La agricultura bien ejercida, es capaz por sí sola de aumentar la opulencia de los pueblos hasta un grado casi imposible de calcular, porque la riqueza de un país se halla necesariamente vinculada a la abundancia de sus frutos más proporcionados a su situación, pues que de ello resulta una común utilidad a sus individuos".

 

    También escribió: "No es posible que pueblo alguno pueda prosperar una vez que llegue a desatender a su agricultura, siendo cierto que la grandeza de las naciones, es un edificio cuyos primeros materiales se sacan del producto de sus tierras".

    Mucho tiempo después, el 26 de enero de 1956, un grupo de periodistas especializados decide crear el Círculo Argentino de Periodistas Agrarios (CAPA). En ese momento, ya tenían muchos años de vida revistas dedicadas pura y exlclusivamente al sector rural, como Chacra y Anales, el órgano de prensa de la Sociedad Rural Argentina. Los grandes diarios de aquel entonces, como La Prensa y La Nación, ya contaban con suplementos específicos sobre el campo.

 

    Desde principios del siglo XX, además, la radio se convirtió en un aliada indispensable del productor. Uno de los primeros antecedentes viene de 1925, cuando Víctor D’Apice comenzó a transmitir las cotizaciones de la hacienda dentro del Mercado de Liniers. En septiembre de ese año, dicho pionero rompió el cerco e inauguró “La Hora Ganadera”, que transmitía desde el mercado a través de Radio La Nación. Hoy son incontables los programas que, por diferentes emisoras, en todo el país, dedican espacio a la difusión de precios e información para el productor.

 

    Con las incorporación, desde la década del noventa, de la televisión por cable e Internet, hubo una proliferación de programas, páginas y hasta canales enteramente dedicados a la información sectorial.

El periodismo agropecuario argentino está más vigorozo que nunca.